.:: NADA DE LO QUE HACES ES INSIGNIFICANTE ::.
Efesios 6:5
“Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo”
Cualquier trabajo deficiente es la peor recomendación posible para el cristianismo; el trabajo negligente, defectuoso, apurado, hecho a medias, constituye un testimonio totalmente negativo. ¡Esa es la forma de trabajar del hombre del mundo! Este hace el mínimo trabajo por la máxima recompensa. Si puede evitar de hacer algún trabajo, lo hará. Si el amo no está a la vista, se limita a dar la impresión de estar trabajando, de modo que si el amo aparece súbitamente, aparentemente está cumpliendo su tarea. Pero el cristiano es exactamente lo opuesto de esto. En un cristiano, cualquier trabajo deficiente, cualquier trabajo negligente constituye un testimonio muy pobre, que daña al reino de Dios. Esto se aplica a todas las esferas. Un trabajador deficiente, cualquiera sea su trabajo, afecta negativamente al Hijo de Dios y al reino de los cielos.

