.:: CRISTIANOS QUE USAN FACEBOOK, ESCUCHAN RAP Y VEN AVATAR ::.

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Por Mark Driscoll

 

Fue apenas la semana pasada que el Washington Post me pidió mi opinión sobre el pastor de New Jersey que hizo un llamado a los cristianos a dejar de usar Facebook. Si hubiera sabido lo que se desencadenaría esta semana hubiera opinado igual que el.

La idea central del post que hice en mi blog fue que Facebook no es la causa del adulterio, las personas lo son. Boicotear Facebook no es la  solución, porque el problema está en el corazón. Incluso si alguien no comete adulterio a causa de Facebook y ese pecado permanece en su corazón, esa persona va a buscar otro medio para hacerlo. Lamentablemente, después de la noticia, se supo que el pastor que protestaba contra Facebook era culpable de adulterio junto con su esposa. Por supuesto que Facebook no tenía nada que ver con su adulterio, de acuerdo con los noticieros. Así que, mientras oro por la pareja para que puedan, por la gracia de Dios, superar todos sus problemas y situaciones, al mismo tiempo confirmo mi idea de que al fin de cuentas los pecadores son responsables de su pecado.

Facebook, al igual que muchas tecnologías y fenómenos culturales, es una oportunidad para que nuestros corazones interactúen y podamos tener una mayor revelación y transformación. Lo curioso es que esta semana, un simple comentario que hice reconociendo el talento de Jay-Z, produjó cientos y cientos de comentarios en mi página de Facebook. Comparado con los 19 comentarios que recibí cuando escribí sobre los cristianos que están siendo violados, golpeados, asesinados a causa de su fe, y la necesidad que tiene de ser libres.

La historia es esta. Mientras me encontraba el otro día cambiándole de canal a mi tele, me di cuenta de un concierto enorme de Jay-Z. El evento fue sencillamente épico, el Madison Square Garden estaba a reventar, y la gente levantaba las manos y cantaba con un fervor religioso. Lejos de ser un experto en Hip-Hop, pero si una persona que creció escuchándolo desde sus comienzos como un no cristiano, estoy consciente de la influencia que ha venido ejerciendo. Jay-Z ha vendido cincuenta millones de álbumes, obtuvo diez premios Grammy, y fue honrado como uno de los diez artistas más exitosos de la década anterior por la revista Billboard. También influyo y ayudo a lanzar las carreras de Beyoncé, Eminem, Rihanna, Kanye West, Notorious BIG, Timbaland, Linkin Park, Dr. Dre, entre otros. Algunos de estos se unieron a él en el escenario en la parte que me toco ver, la cual fue una gran participación.

Volviendo a lo de Facebook, donde publique ese comentario diciendo que Jay-Z era un genio. Me quede muy sorprendido de ver el caluroso debate que surgió. Leyendo los comentarios, fué muy evidente que había una polarización entre dos campos de pensamiento de cómo los cristianos deben responder ante la cultura. Un lado cito Filipenses 4:8 ("Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad") y abogaban que los cristianos no debemos escuchar música como la de Jay-Z. El otro lado cito 1 Corintios 9, Romanos 14 ("El reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo") y Juan 17:15 ("No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal") y abogó que los cristianos tenemos la libertad en Cristo y que estamos en el mundo pero no somos del mundo. En definitiva, se convirtió en una situación horrible donde todo comenzó a tornarse personal y la gente se dijo cosas que jamás se dirían en una conversación cara a cara. Sin embargo me gustaría abordar el tema de cómo los cristianos debemos responder a la cultura, sobre todo por aquellos que están atrapados en medio de los dos extremos.

Esta publicación no tiene la intención de defender todo lo que he dicho y hecho, ya que, al igual que todos los pecadores, hay cosas en retrospectiva que debo decir y hacer de manera diferente. Tampoco tiene la intención de defender a Jay-Z, el es un músico y productor talentoso, algunas de sus letras son vulgares y, aunque quizás nunca suceda, si alguna vez tuviera la oportunidad de hablar con él me gustaría escuchar lo que piensa acerca de Cristo.

¿ERES UN MISIONERO?

Lo que he encontrado en los últimos años es que cada vez que hablo de la cultura desde una perspectiva cristiana, se genera un debate. Este ha sido el caso desde los primeros días de mi ministerio. Esto es así porque me considero un misionero en la cultura. Cuando comenzamos nuestra iglesia, lo hicimos en una de las ciudades menos religiosa de nuestra nación, tratando de alcanzar a la población menos religiosa (joven, educada, soltera). La verdad es que este tipo de jóvenes, por lo general, son los más ausentes de la iglesia en América. Una de las cosas que este grupo más escucha es la música de Rap.

Por lo tanto, como misionero, me parece una buena cosa estar al tanto de lo que está sucediendo en la cultura en general y la música en particular. Aunque no soy músico, tengo unas cinco mil canciones en mi cuenta de iTunes que forman una amplia gama de géneros y estilos. La música es uno de los aspectos que más define y revela una cultura, por lo que además de disfrutar algo de música, analizo mucha música. Este esfuerzo es ayudado, en parte, por un titulo en comunicación de una de las instiruciones más importantes del país, donde pase algunos años analizando publicidad, mercadotecnia, discursos políticos, cine, música, etc.

ESTA ES LA GRAN IDEA: NO SE TRATA DE MUSICA SE TRATA DE MISIONES.

El Dios de la Biblia es un misionero por naturaleza. El es un misionero que ha enviado a su gente al mundo desde Abraham. En el Antiguo Testamento envío a profetas como Isaías, Daniel, Jeremías y Jonás a cruzar esas fronteras culturales. El envío a Su hijo Jesucristo a la tierra para vivir como un hombre, en un determinado momento y lugar, con un pueblo en particular, como misionero en una cultura pecaminosa. El Padre también envió a su Espíritu Santo a los cristianos para que pudiéramos, al igual que Cristo, ser misioneros en medio de la cultura. El evangelio que describe más claramente esto, es el de Juan, donde Cristo dijo como cuarenta veces “El Padre me ha enviado”, y luego dice en Juan 20:21 “como el Padre me envió, también yo los envió”.

Como misionero, no considero la cultura de forma pasiva, ni como mero entretenimiento, al contrario, la contemplo activamente como un sermón que esta predicando una visión del mundo. Yo enseño a mis hijos a que hagan lo mismo, su computadora está totalmente visible en medio de nuestra cocina y comedor, con un software de protección para que no sean expuestos prematuramente a contenidos que no pueden manejar, gente peligrosa y también cosas como pornografía. La televisión usada por nuestros cinco hijos también se encuentra en un lugar de la casa visible para poder ver que contenido cultural reciben. Dicha televisión también cuenta con una contraseña que mi esposa y yo debemos de poner para controlar el contenido de acuerdo a la edad.

También vemos algunos programas con nuestros hijos. Esos programas los grabamos para que podamos pausarlos y discutir durante estos, para ayudar a nuestros hijos a entender la ideología que está siendo presentada y como pensar de una manera crítica. Queremos que nuestros hijos sean inocentes, más no ingenuos. Los cristianos ingenuos son los más vulnerables para participar en la cultura de una manera ignorante. Si un niño cristiano no sabe caminar como cristiano en medio de la cultura, no es de extrañar que cuando él o ella salgan de la casa de sus padres no sigan caminando con Cristo.

La actitud que tenemos hacia nuestros hijos es la misma que tenemos hacia nuestra iglesia. Es por eso que tenemos un ministerio de discusiones sobre cine y teología. También una gran cantidad de cristianos en el negocio de la música, sin ondear la bandera de cristianos, sin embargo, su teología alimenta sus letras y expresiones artísticas. Al igual que con nuestros hijos, nuestra meta no es crear una subcultura cristiana segura, sino preparar misioneros para que vivan en medio de la cultura como Cristo. Esto ayuda a explicar porque hemos bautizado, por la gracia de Dios, cerca de mil nuevos conversos solo el año pasado, que son personas que no han podido conectarse a la típica iglesia cristiana existente en medio de una cultura cerrada que no conduce a ninguna parte.

SINCRETISMO VS SECTARISMO

En cuanto a las misiones, la pregunta es ¿Cómo es que los cristianos son misioneros en su cultura? Histórica y bíblicamente, hay dos extremos erróneos entre los cuales oscilan los cristianos: el sincretismo o el sectarismo.

Los sincretistas van demasiado lejos en la cultura, abandonando o diluyendo el evangelio a fin de ser “relevantes”. Los liberales, a principios del siglo XX, hicieron esto  complaciendo a la cultura moderna académica y el abandono de la creencia de la infalibilidad de la Bilbia, lo sobrenatural y la naturaleza divina de Cristo. La mayoría de las principales iglesias es su legado. Más recientemente, la iglesia Emergente persiguió lo mismo que ellos a fin de “ganar” a la cultura posmoderna, cuestionando el nacimiento virginal de Cristo, la infalibilidad de la Biblia, la salvación solo por Jesucristo y el diseño de Dios para el matrimonio heterosexual.

Los sectarios, mejor conocidos como fundamentalistas, que imponen reglas hechas por el hombre a fin de “alcanzar” la santidad, tomando a los pecadores y escondiéndolos en una “cultura” cristiana. Son propensos a ver los pecados de los demás en vez de ver su propio pecado de hipocresía y orgullo religioso; discuten de moralismo cuando deberían estar explicando cómo es que somos redimidos.

Mientras que los sincretistas van demasiado lejos, los sectarios no se alejan lo suficiente. Ninguno sigue el ejemplo de Jesús y no están de acuerdo con este.

La preocupación general de los sectarios es que si estas involucrado en la cultura, estas en pecado. Todos los cristianos somos llamados por Dios a evitar el pecado universal (ofensas que la Biblia condena para todas las personas, en todas las culturas), al igual que el pecado particular u ofensas que son pecaminosas para algunas personas bajo ciertas circunstancias, y no para todas las personas bajo todas las circunstancias. Los cristianos debemos vivir sin condenar injustamente o restringir las libertades de otros cristianos que se involucran en otros contextos culturales. Esto es, en parte, lo que Pablo quiere decir en todo el Nuevo Testamento cuando habla de los cristianos débiles y los fuertes. En realidad, todos los cristianos somos a la vez débiles y fuertes. Todos tenemos algunas áreas en las que debemos restringir nuestra libertad debido a nuestras debilidades, y otras áreas en las que podemos hacer uso de nuestra libertad cristiana debido a nuestras fortalezas.

UNIDAD, NO UNIFORMIDAD

Reconozco que los cristianos tienen diferentes convicciones personales en materia de cultura, y le doy la bienvenida a todas esas diferencias que no son pecaminosas, porque lo que agrada a Dios es la unidad, no la uniformidad. La uniformidad debilita a la iglesia y, a menudo es promovida por una teología errónea, restrictiva y permisiva. Los cristianos restrictivos van demasiado lejos y llaman a todo pecado universal, prohíben algunas actividades culturales que la Biblia no prohíbe, como escuchar ciertos estilos musicales, ver películas, disfrutar de algunos placeres sexuales dentro del matrimonio, entre otras cosas. Por el contrario, los cristianos permisivos tienden a nombrar todo como un pecado particular, y permiten cosas que la Biblia prohíbe, como el uso de drogas, la fornicación, la homosexualidad, la unión libre, entre otras cosas.

No estoy abogando por un criterio permisivo, ni por uno restringido para debatir respecto a las cuestiones culturales. Más bien, estoy animando a los cristianos a involucrarse en la cultura, no solo con el fin de entretenerse, sino con el propósito de la educación. Como misionero tendrás que ver programas de televisión y películas, escuchar música, leer libros y revistas, asistir a eventos, unirte a organizaciones, navegar en internet, y ser amistoso con gente que quizás no te agrade, a fin de entender un poco más a las personas que Cristo ama. Por ejemplo, a menudo leo revistas de adolescentes, no porque necesite hacer un test para saber si soy compatible con mi novio, o porque necesite consejos para depilarme las piernas, sino porque quiero que más jóvenes conozcan a Cristo, así que me interesa conocer un poco más de su cultura.

¿BASURA QUE ENTRA, BASURA QUE SALE?

Lamentablemente, la teología de “basura que entra, basura que sale”, sigue siendo muy popular, pero tiene muchas fallas. Primero, no existe tal cosa como una cultura libre de pecado y pecadores, incluyendo el entretenimiento Cristiano, el cual ha tenido sus episodios de comportamiento escandaloso. Un claro ejemplo es el hecho de que, mientras escribo este blog, uno de los líderes de una cadena de televisión cristiana ha confesado públicamente su adulterio. Segundo, es casi imposible distinguir la diferencia entre entretenimiento “cristiano” y entretenimiento “secular”, y porque "Bibliaman" debería de ser mejor que "Spiderman".

Involucrarse en la cultura requiere cierto discernimiento de parte del pueblo de Dios para filtrar todo eso a lo que nos enfrentamos, ya sea cristiano o no-cristiano, a través de un filtro bíblico y teológico, a fin de aferrarnos a aquello que es bueno, y desechar aquello que es malo y pecaminoso. A manera que nos involucramos en la cultura (viendo películas, programas de televisión, revistas, libros, escuchando música, de compras, y más.), debemos hacerlo como teólogos y misioneros llenos de sabiduría y discernimiento, tratando de comprender mejor la vida a nuestro entorno. Hacemos esto con el fin de comenzar la obra transformadora del evangelio en nuestra cultura, contextualizando las buenas nuevas de Cristo (no comprometiéndolas, ni cambiándolas, sino contextualizándolas). En la práctica, esto significa hacer lo que dijo Pablo:

1 Corintios 9:22-23
“Entre los débiles me hice débil, a fin de ganar a los débiles. Me hice todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles. Todo esto lo hago por causa del evangelio, para participar de sus frutos”.

La verdad es que todo ministerio esta contextualizado, la única diferencia es a que cultura y en qué año. Todo, desde bancos a sillas, equipos de sonido, proyectores, ropa y hasta la Biblia impresa en tu idioma son contextualizaciones recientes a la luz de dos mil años de cristianismo.

Para aquellos que están familiarizados con mi ministerio, esto pudiera parecer confuso en base a otros comentarios culturales que he hecho. Para aquellos que han planteado sus objeciones y preguntas de una manera amable, sinceramente quiero decirles: ¡Gracias!, ustedes me han enseñado a articular de una manera más efectiva mis profundas convicciones bíblicas acerca de Cristo, los cristianos, la iglesia y la cultura. Me han enseñado a aprender y crecer, cosas que de verdad necesito y aprecio.

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Algo que he usado durante años para ayudar a la enseñanza de las misiones es lo siguiente:

RECIBIR – Hay cosas en la cultura que simplemente son la gracia de Dios a todas las culturas, que los Cristianos debemos recibir. Esta es la razón, por ejemplo, de que este escribiendo en una Mac y vaya a publicar esto en Internet sin necesidad de buscar una computadora cristiana o un formato especial de comunicación.

RECHAZAR – Hay cosas en la cultura que son pecaminosas y no nos benefician. Un ejemplo es la pornografía, que no tiene ningún valor redentor y debe ser rechazada por todo cristiano.

REDIMIR – Hay cosas en la cultura que no son malas en sí mismas, pero se pueden usar de maneras pecaminosas y por lo tanto necesitan ser redimidas por el pueblo de Dios. Un ejemplo, que ha llamado mucho la atención, es el placer sexual; Dios hizo nuestros cuerpos para, entre otras cosas, disfrutar del sexo, y  aunque muchas personas han caído en pecados sexuales, como cristianos debemos redimir este regalo de Dios, junto con todas sus alegrías, en el contexto del matrimonio.

Como podemos ver, cada tema requiere discernimiento. Los liberales tienden a recibir demasiado. Los fundamentalistas tienden a rechazar demasiado. Así, mientras que yo rechazaría el yoga, por ser un acto de adoración hindú, otros cristianos pueden rescatar algunos principios físicos solo para ejercitar el cuerpo. Del mismo modo, no es pecado ver una película como Avatar, a fin de disfrutar de la tecnología y aprender la asombrosa manera en que se puede contar una historia, sin embargo, es imperativo que un cristiano rechace la flagrante visión del mundo pagano, que no hace diferencia entre el Creador y la creación, sobre el cual se construye toda la historia de la película.

Dicho esto; 
¿Es posible apreciar el talento empresarial y musical de Jay-Z, sin alabar su carácter o sus creencias? Si
¿Es posible ver y escuchar a Jay-Z a fin de aprender sobre la cultura, lo que la gente está buscando, y como es que algunas personas tiene más audiencia que los predicadores por la manera en que presentan su mensaje? Si.
¿Debemos, los cristianos, estar de acuerdo con el mensaje que él y otros artistas exponen? No.
¿Todos los cristianos debemos escuchar a Jay-Z? No.
¿Jay-Z debe sentarse a platicar conmigo acerca de Jesús? Si…
(Jay-Z, el día que tú puedas está bien para mi, y si es necesario hasta veo un partido de los Nets contigo..)        


Fuente The Resurgence
Traducido por Oscar Salazar


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¿Entienden esto? Dichosos serán si lo ponen en práctica”. | Jesús (Juan 13:17) 

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